Cuba
concede autorización para alojar turistas
solo a aquellas casas que reúnen unos requisitos
de habitabilidad, seguridad y reconocida integridad de
los dueños.
Los
dueños pagan altos impuestos por cada
habitación que alquilan (por eso en Cuba se paga
muchas veces por habitaciones aun cuando se alquile
un apartamento completo).
En
los apartamentos y habitaciones legalmente autorizados
para alquilar, está autorizada la entrada,
visita y pernoctación de cubanos/as,
aunque como son los dueños los responsables de
la seguridad de sus casas, se debe contar con ellos
a la hora de invitar según a quien.
En
los Hoteles esta permitido el alojamiento de cubanos/as
desde abril de 2008, abonando su coste en cuc.
Alojarse
un extranjero en una casa no autorizada se considera
un grave quebrantamiento de la ley, no importa
que sea la de un amigo e incluso la casa de el/la prometido/a.
Se debe ir a inmigracion a cambiar la visa turistica
por una familiar y el dueño de la casa ir con
la propiedad de la casa a pedir autorizacion, tras el
pago de unas taxas.